viernes, 22 de octubre de 2010

Imposible separar el arte de la política

En una nota pasada reseñé la 29 Bienal de Sao Paulo y había prometido presentarles la obra de algunos artistas. Como ya sabemos, el concepto de la Bienal de Sao Paulo de este año está basado en la noción de que es imposible separar el arte de la política. Dicen los curadores Moacir Dos Anjos y Agnaldo Farias que el arte, a través de sus propios medios, es "capaz de bloquear las coordenadas sensoriales a través de las que entendemos y habitamos el mundo, introduciendo temas y respuestas que no cabían previamente, modificando y ampliándolo." El arte debe enfocarse, entonces, como un área de conocimiento que nos podría enseñar algo del mundo y podría cambiar la forma en la que lo vemos.
En consonancia, el título de la Bienal "Hay siempre un vaso de mar para un hombre navegar" permite visualizar las intenciones de los curadores, reafirmando la dimensión utópica del arte. En esa línea de pensamiento se ubica la producción de los siguientes artistas:
Andrew Esiebo (Lagos, Nigeria, 1978) realiza proyectos fotográficos que presentan referencias estéticas del cine de ficción contemporánea. El establecimiento de la atmósfera, las paletas de colores y puntos de vista marcados y saturados y la creación de composiciones hacen referencia a las imágenes de cine y a veces a la publicidad. En Dios está vivo, Esiebo ‘documenta’ la dinámica de los diversos campamentos religiosos situados a lo largo de la carretera Lagos-Ibadan, en Nigeria, donde la masa de los fieles se reúne para la celebración del Espíritu Santo. El artista examina los códigos y los excesos de los rituales practicados, así como las estrategias de negocios basados en estas reuniones. En los cultos nocturnos pentecostales, los fieles creen que para encontrar la solución a sus problemas espirituales y sociales, en la Iglesia Cristiana de Dios, deben canjear por alabanza, la oración y el trance, lo que constituye al mismo tiempo una oportunidad para promover las finanzas de la iglesia, a partir de ofrecer ofrendas directas u otros compromisos monetarios allí transados.
El graffiti en Sao Paulo es una manifestación visual que existe incrustada en las prácticas e imágenes creadas en las paredes y edificios, una visión del mundo que no se ajusta a los acuerdos que rigen y limitan la vida urbana. El graffiti habla de algo que de otro modo no sería visto. Debido a que es considerado por sus practicantes, como una acción tanto de arte como de política, incluir graffitis en el espacio institucional de la Bienal como una simple gráfica, imitando su expresión de las calles, le privaría de su originalidad y fuerza transgresora, por lo qué se muestra en esta exposición a través de fotografías, videos y colecciones de etiquetas. Estas estrategias de documentación no se confunden con el graffiti en sí, ya que este sólo existe como tal en el área urbana de la controversia, sin la cual no se podría comprender la compleja inscripción física y simbólica de los graffitis en Sao Paulo.
Alfredo Jaar (Santiago, Chile, 1956) en Los ojos de Emerita Gutete analiza la relación entre el trauma social, como la guerra, el genocidio y la hambruna, y qué estrategias se pueden adoptar para representarlos. El artista denuncia los mecanismos de información mundial para documentar estas tragedias y como se diseminan en todo el mundo, reclamando en sus obras en una discusión sobre la ética y la política de las imágenes. En una visita a Ruanda después del genocidio de 1994, Alfredo Jaar fue a la iglesia Ntarama, cerca de la capital, Kigali, donde cuatrocientas personas de la minoría tutsi, hombres, mujeres y niños se refugiaron y fueron emboscados y masacrados. Durante su investigación para el Proyecto de Rwanda, el artista se reunió con Gutete Emerita, una mujer que fue testigo de la masacre en la que perdió a su marido y sus dos hijos, y en cuyos ojos se grabó para siempre el evento. En Los ojos de Emerita Gutete Alfredo Jaar apiló de un millón de diapositivas (el número aproximado de víctimas de Ruanda en el año 2000) con el marco de su mirada en una mesa de luz. El documento se centra en el dolor de sus ojos marcados de sobreviviente, en lugar del sensacionalismo de las imágenes de horror y violencia que publican los medios.
El trabajo de Chen Chieh-jen (Taoyuan, Taiwan, 1960), encarna la necesidad de la resistencia a la amnesia de la sociedad de consumo. Su obra es un comentario sobre la historia de Taiwan, centrándose en cuestiones como el trabajo, el aislamiento, la exclusión y la migración. Durante la Guerra Fría, a pesar de la ley marcial que se ha desarrollado después de una sucesión de colonialismo, Taiwán se convirtió en uno de los mayores centros de fabricación en el mundo. La democratización del país coincidió con el cambio en la red mundial industrial en busca de mano de obra barata. Las fábricas localizadas ahí se cerraron y despidieron a sus trabajadores. En su película Factory toma la memoria del trauma de una fábrica para los que la vivieron. En tomas largas, lentas y silenciosas se registra el retorno de un grupo de ex trabajadores del sector textil a su fábrica de Lien fu. 
Gil Vicente (Recife, Brasil, 1958) refleja en sus dibujos una molestia ante las formas imperantes de la representación política. Refleja una profunda desilusión sobre la posibilidad del cambio prometido por líderes formalmente establecidos y denuncia el agotamiento que, en muchas ocasiones, ha llevado a la confrontación violenta. En su obra, Gil Vicente no favorece la coyuntura entre arte y delincuencia, sino más bien la sustitución de la delincuencia por un acto de creación de una imagen explícita. En Enemigos el artista asume, en los dibujos realistas hecho en carboncillo sobre papel en gran formato, el papel del asesino de los líderes políticos que, trabajando en diferentes áreas geográficas, son portadores de diversos puntos de vista, cuando no conflictivos en el mundo. Gil Vicente muestra el momento inmediatamente anterior a aquel en el que "mata" con un cuchillo o una pistola a George W. Bush, el presidente Lula, Fernando Henrique Cardoso, el Papa Benedicto XVI, la reina Isabel, entre otros. El amplio espectro de orientación ideológica de los retratados (ajusticiados) sugiere que lo que está en juego no es tanto una protesta por causas específicas, sino más bien un repudio simbólico por cualquier forma de ejercicio del poder institucionalizado.
Kimathi Donkor (Bournemouth, Inglaterra, 1965) se destaca por su gran producción de pinturas figurativas, aunque también trabaja con la fotografía, el diseño y la curaduría. Mediante el uso de una paleta de colores cálidos y las asociaciones frecuentes que hace con la historia del arte, el artista trata con cuestiones políticas y sociales, tales como, la desigualdad racial y la explotación de las relaciones de poder, a menudo basados en hechos y cifras real. La pintura Johnny Was Born aloft by Joy and Stephen representa la muerte del electricista brasileño Jean Charles de Menezes en julio de 2005, cuando fue baleado varias veces a quemarropa por Scotland Yard al ser confundido con un terrorista entrando al Metro de Londres, la ciudad donde vivía. El caso provocó una gran atención internacional y, a pesar de ser considerado como uno de los mayores errores jamás cometidos por la policía británica, terminó en absoluta impunidad.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Recursos preciosos y tensiones sociales

Una interesante exposición colectiva aunque con un tema “académico” se encuentra abierta en la Cooper Gallery, adscrita a la The Cooper Union School of Art de New York. Titulada The Crude and the Rare, con la curaduría de Saskia Bos y Esteban Lam, explora la intersección de lo matérico con la explotación de recursos minerales en el arte contemporáneo. La exposición incluye proyectos de reciente factura y trabajos realizados en las últimas décadas, algunos de los cuales nunca han sido vistos en Nueva York.
Esta muestra investiga el uso artístico y su relación con lo económico-político de sustancias preciosas, como oro, diamantes, petróleo y otros recursos naturales. En su estado natural y sin refinar, estos materiales evocan la curiosidad y el deseo a través de su superficie particular, el color, la densidad y la luminosidad. Una vez seleccionados y transformados, los materiales previamente vistos como naturales adquieren un sentido simbólico y un gran valor de cambio.
La explotación e industrialización de los recursos naturales ha dado lugar a numerosos conflictos ambientales y geopolíticos. Estas industrias extractivas, que a menudo están geográficamente retiradas de los principales centros financieros del mundo, no sólo involucran a los trabajadores de la producción, sino también a las entidades gubernamentales y a los inversionistas privados que históricamente han influido y controlado el valor y mercado de estos materiales.
The Crude and the Rare cuenta con una lista de artistas internacionales interesados en la materialidad de sustancias preciosas en bruto y las relaciones y tensiones sociales generadas y determinadas por ellos. Los curadores se preguntan: ¿Cómo se han inspirado en su proceso creativo en la materia o como puede ser objeto de investigaciones críticas, especialmente en un momento en el que se favorece la desmaterialización y no tanto el contacto y la presencia? ¿Cómo el trabajo artístico responde a los cambios complejos y a veces imperceptibles que se producen en países afectados por la inestabilidad política o económica?
Los artistas participantes en The Crude and the Rare son: Marina Abramovic, Adkins Terry & Bruce Blanche, Bik van der Pol, Ursula Biemann, Lonnie van Brummelen & Siebren de Haan, Mark Dion, Jimmie Durham, Gerbracht Grady, Alfredo Jaar, Sara Jordenö, Robert Kinmont, Jeff Lovett, Lize Mogel, Margaret Morton, Matt Mullican, Sophie Ristelhueber, Austin Shull, Lawrence Weiner y Gilberto Zorio.

sábado, 16 de octubre de 2010

El Arte no es lo que ves


La famosa frase de Frank Stella “What you see is what you see” (lo que ves es lo que ves) referida a sus pinturas minimalistas, ya no aplica para el artista chino Ai Weiwei (1957, Beijing), quien acaba de inaugurar una impactante  exposición en la Sala de Turbinas de la Tate de Londres. Para Ai lo que ves no es lo que ves y lo que ves no es lo que significa.
El artista extendió más de 100 millones de semillas de girasol para tapizar los mil metros cuadrados de la galería Tate Modern. Los visitantes pueden caminar por encima de la instalación llamada Sunflower Seeds, que tiene 10 centímetros de espesor y pesa un total de 150 toneladas. La obra fue diseñada para reflejar los conceptos de individualismo, la producción masiva y la artesanía.
A simple vista, las semillas parecen ser reales e idénticas, pero en realidad fueron hechas en porcelana y pintadas a mano una a una con laboriosidad y usando métodos tradicionales. Esta extraordinaria tarea fue realizada por 1.600 artesanos provenientes de la ciudad china de Jingdezhen, que se hizo famosa por su producción de porcelana imperial.
Cada semilla de cerámica fue individualmente esculpida y pintada a mano por los especialistas que trabajan en talleres de pequeña escala. Esta combinación de la producción en masa y la artesanía tradicional nos invita a mirar más de cerca el fenómeno 'Hecho en China' y la geopolítica de cambio de la actualidad cultural y económica. Las obras de Weiwei son reconocidas por requerir un intenso trabajo y Sunflower Seeds no es la excepción. En promedio, cada uno de sus colaboradores produjo más de 60 mil réplicas de semillas.
Las semillas de girasol es un alimento que se llevan a la boca en la calle millones de jóvenes chinos y pueden activar muchas asociaciones. Así, a muchos chinos les puede recordar los carteles de la época de la Revolución Cultural (1966-1976) que presentaban a Mao Tse-tung como el sol y a la masa del pueblo como girasoles vueltos hacia su persona.
El propio Ai recuerda con nostalgia el haber compartido con otros en tiempos de penuria, contención e incertidumbre unas humildes semillas y lo ve hoy como un gesto profundo de amistad y compasión humana. El trabajo parece plantear numerosas preguntas. ¿Qué significa ser un individuo en la sociedad actual? ¿Somos insignificantes o impotentes a menos que actuemos juntos? ¿Qué nuestra creciente deseos, el materialismo y el número medio de la sociedad, el medio ambiente y el futuro?
La instalación de Ai Weiwei es la undécima obra en la serie Unilever, que invita a artistas de todo el mundo a llenar anualmente el gigantesco salón ubicado en la ribera sur del Río Támesis. La instalación es muy distinta de las precedentes como la controversial grieta de la colombiana Doris Salcedo que partía en dos ese mismo suelo, la araña gigante de Louise Bourgeois, los toboganes de Carsten Höller o una de las más impactantes de todas, el sol artificial de Olafur Eliasson.
Mira el siguiente video de la Tate donde se muestra el proceso complejo de la obra de Ai Weiwei.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Anselm Kiefer: Más allá de la pintura

El Centro de Arte Contemporáneo Báltico de Gateshead, Gran Bretaña, inauguró el pasado viernes una gran exposición de la obra de Anselm Kiefer (1945, Alemania), una de las figuras más destacadas de la pintura europea en el tercio final del siglo XX. La exposición incluye una gran diversidad de sus trabajos, ofreciendo una selección que abarca cuatro décadas, desde las primeras pinturas hasta las instalaciones monumentales.
Presentado en dos plantas de las galerías del Báltico, la exposición de Kiefer es la más grande que se ha presentado en el Reino Unido durante muchos años y ha sido posible gracias a la Fundación Artist Rooms.
Anselm Kiefer en el Centro Báltico incluye pinturas, esculturas e instalaciones, algunas de las cuales han sido rara vez vistas. La génesis motivante para el trabajo de Kiefer es su fascinación por el mito, la historia, la teología, la filosofía y la literatura. 
Durante muchos años utilizó su pintura como una forma de enfrentarse al pasado de su propio país y en concreto al nacionalsocialismo y sus raíces históricas y mitológicas; para pintar la obra Margarethe, por ejemplo, se inspiró en uno de los poemas más famosos de Paul Celan, Todesfuge, escrito a partir de su experiencia en los campos de concentración. Pero, más recientemente, se ha ocupado también de las tradiciones y el simbolismo de distintas culturas.
La cabal importancia de estos temas se hace patente en el tamaño casi monumental de muchas de sus composiciones, que prácticamente dominan, por su escala, el campo de visión del espectador. Sus trabajos, en los que se fusionan la pintura, la escultura o la fotografía, mediante técnicas como el collage y el ensamblaje, subrayan la solemnidad y la naturaleza trascendente de su contenido no sólo por sus cualidades táctiles, sino por la violencia de su pincelada y la opacidad que transmite una paleta de colores casi monocroma, mezclada con materiales poco ortodoxos y endebles como plomo, alambre, paja, yeso, barro, ceniza, polvo, flores y plantas reales, en contraste con la transparencia de su significado.
Entre las obras que se incluirán en la exposición, figuran tres de temprana serie Parsifal (1973), inspiradas por la última ópera de Richard Wagner y su fuente literaria, un romance de Wolfram von Eschenbach basado en la leyenda medieval del Santo Grial.
Con la obra Paleta de 1981, Kiefer reveló el problemático legado heredado por los artistas de la Alemania de posguerra; la paleta del artista cuelga de un hilo en llamas, que alude a la vergüenza, la pérdida y la aparente imposibilidad de la creación artística. Su monumental Hombre bajo una Pirámide, de 1996, que mide más de cinco metros de largo, continúa el interés del artista por la meditación y la integración de cuerpo y mente.
También se incluye Palmsonntag de 2006, que comprende una secuencia de 36 pinturas de gran formato dispuestas alrededor de una palmera de tamaño real. Evitando al mismo tiempo la declaración religiosa explícita, el trabajo se basa en la narrativa cristiana del Domingo de Ramos para explorar la muerte y la resurrección, la decadencia, la recreación y el rejuvenecimiento; temas humanos que son fundamentales para la práctica artística de Kiefer y que pueden ser identificados en esta soberbia presentación.


domingo, 10 de octubre de 2010

Manifesta 8: La bienal nómada y tricuratorial


En la Región de Murcia, España, se inauguró ayer Manifesta 8, la Bienal Europea de Arte Contemporáneo en diálogo con el Norte de África, que va a presentar el trabajo multidisciplinar desarrollado por cerca de cien artistas que han trabajado en diferentes colectivos. El objetivo de este evento es el de analizar la división norte-sur y, en especial, las fronteras actuales de Europa con el norte de África y la región del Magreb
Manifesta, presidida por Hedwig Fijen, nació como un evento artístico nómada y se ha convertido en una estructura flexible y móvil, capaz de cambiar y reinventarse continuamente, que muestra la obra más innovadora de artistas y curadores de Europa y otros lugares del mundo. Su filosofía se basa en el deseo de romper barreras, rebasar fronteras y levantar puentes. Para ello, la bienal ofrece una mirada multidisciplinar que abarca desde exposiciones, a performances, eventos multimedia e intervenciones en medios de comunicación.
Al mismo tiempo, Manifesta se propone desarrollar nuevos públicos para el arte contemporáneo y estimular distintos modos de abordar la producción artística y la exposición. Sus programas están diseñados para ofrecer, tanto a los artistas como a los curadores, la mayor libertad posible a la hora de experimentar con nuevos métodos de trabajo y formas de comunicar con el público. El 85% de los obras de artistas presentes en Manifesta 8 son producciones específicamente realizadas para ser expuestas en las doce sedes de la bienal.
El eclecticismo, diversidad y riqueza cultural de Manifesta pasa por cambiar de sede cada dos años. Desde 1996 se ha celebrado en Rotterdam, Luxemburgo, Liubliana, Frankfurt, Donosti-San Sebastián, Nicosia y Trentino-Alto Adige. Ahora, en su edición 2010-2011 llega a Murcia y Cartagena por la riqueza derivada de la mezcla de culturas, islámica, judía y cristiana, en la región, por su situación como enclave estratégico en el Mediterráneo y, sobre todo, por constituir un crisol cuyo patrimonio cultural abarca desde destacados ejemplos de arquitectura romana (como el anfiteatro de Cartagena), hasta ciudades visigodas, medinas árabes, iglesias barrocas o ejemplos de arquitectura modernista.
El programa se ha organizado a través de una curaduría colectiva desarrollado por tres grupos curatoriales procedentes de diferentes partes de Europa y áreas del Mediterráneo como África, Oriente Medio y Europa central: Alexandria Contemporary Arts Forum (Egipto), Chamber of Public Secrets (Escandinavia, Italia, Reino Unido y Oriente Medio) y tranzit.org (Centroeuropa) son los responsables tanto del enfoque temático como de la selección de artistas.
Los tres colectivos curatoriales darán respuesta al reto planteado por el interrogante  en torno al diálogo transregional y transcontinental, utilizando distintos formatos. Alexandria Contemporary Arts Forum (ACAF), con Bassam El Baroni y Jeremy Beaudry, se centra en el cultivo de una mayor concienciación del arte en relación a todos los aspectos de la vida y la cultura contemporánea, entre los artistas que participan en este colectivo se encuentran Willie DohertySimon Fujiwara y Nastio Mosquito.
Chamber of Public Secrets (CPS) con Khaled Ramadan y Alfredo Cramerotti, curadores que llevan colaborando desde 2004 en la organización, producción y difusión de festivales de cine y de vídeo, exposiciones de arte, programas de radio y televisión, ficción política y documentales. CPS concibe Manifesta 8 como una serie de “transmisiones” que utilizan métodos artísticos y estrategias de negociación para explorar las estructuras geográficas y sociopolíticas específicas que definen la realidad y la historia de nuestros días. Brumaria, Fay Nicolson y Thierry Geoffroy son algunos de los artistas presentados por este colectivo.
Finalmente, el tercer colectivo curatorial es tranzit.org, formado por Vit Havránek, Zbynek Baladran, Dora Hegyi, Boris Ondreicka y Georg Schoellhamme, una red de unidades autónomas de producción cultural que trabajan desde Austria, República Checa, Hungría y Eslovaquia desde 2002. Tranzit.org concibe la exposición como un despliegue de prácticas artísticas que exploran las suposiciones que subyacen a las relaciones de poder políticas o culturales, y que luchan por desenterrar sus raíces, adoptando una postura de pensamiento conflictivo. Entre los creadores seleccionados por este colectivo, Basma Al Sharif, Pedro G. Romero/Archivo FX y Khaled Hafez.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Joseph Beuys: 25 años después y todavía…



Hasta el 16 de enero de 2011 estará abierta al público en la Kunstsammlung de Düsseldorf la exposición Joseph Beuys. Procesos paralelos, una de las más interesantes muestras que se hayan hecho nunca sobre Joseph Beuys (1921-1986), el artista alemán nacido en Düsseldorf que siempre defendió el concepto: “en cada hombre hay un artista”. Hoy, 25 años después de su muerte, se le considera uno de los creadores más importantes de la historia reciente del Arte.
La curadora de la muestra Isabelle Malz y su equipo han querido respetar al máximo el espíritu performático de Beuys para hacer llegar al espectador las inquietudes que impulsaron a uno de los creadores más influyentes del siglo XX, que hizo popular la idea de que “el Arte es vida y la vida es Arte”.
La gran retrospectiva con más de 300 obras examina una variedad de temas y obsesiones que persiguieron al artista, como el concepto ampliado del arte, la escultura social y la política artística y las utopías se funden en la vida social. En un área de 3.000 m2 se podrán apreciar sus dibujos, esculturas, pinturas, reflexiones teóricas, instalaciones y los registros de sus acciones de arte, junto con sus particulares transformaciones de los materiales de trabajo y objetos, para formar un extraordinario retrato de la vida y obra única Joseph Beuys.
Joseph Beuys fue un personaje complejo que hizo expandir los límites del arte. Sus experiencias le llevan a crear una concepción chamánica de su labor como artista. La herida y la curación como vías de conocimiento y de liberación, junto a presupuestos ecologistas (como en su obra 7.000 robles) serán los temas fundamentales en su obra.
En su biografía es muy conocido que operó como piloto de bombardero de la Lutwaffe alemana y en el frente ruso, en 1943, fue derribado en Crimea, donde una tribu de tártaros lo recoge y lo salva utilizando para ello el fieltro y la grasa, materiales que utilizará de manera reiterativa en sus creaciones. Al acabar la guerra estudia en la Academia de Bellas Artes de Düsseldorf.
En el año de 1961, regresó a Dusseldorf para dar clases de escultura, pero fue expulsado en 1972 por liderar a 17 estudiantes en la ocupación de la Secretaría de la Academia Estatal de Arte de Dusseldorf  en protesta por la aplicación de la numerus clausus (la cláusula de cupo), siendo readmitido seis años más tarde.
En la década del cincuenta realiza una obra llena de crudeza e irreverente tosquedad, acentuada por la utilización de madera mal cortada, metales calcinados, toda clase de basuras, materiales de desecho, etc. Y alrededor de 1960, sus piezas quedan definidas por la utilización de materiales como el cobre, la madera, el fieltro, la grasa, el hueso, etc., en una dialéctica que se articula entre lo rígido y lo maleable, lo preciso y lo flexible, lo didáctico y lo espontáneo.
Inspirado por el movimiento Fluxus, Beuys desarrolla una obra enormemente compleja de marcado carácter conceptual cuyos numerosos "performances" y "happenings", realizados entre 1963 y 1974, ejercerán una influencia decisiva sobre el arte occidental producido en los últimos veinticinco años. Por su impacto hay que destacar entre todos ellos: El silencio de Marcel Duchamp está sobrestimado, El jefe, Cómo explicar un cuadro a una liebre muerta, Eurasia, Celtic, o la que realiza en 1974 en la inauguración de la Galería René Block de Nueva York, donde se encierra durante una semana junto a un coyote. Sus creaciones se presentaron en las más importantes exposiciones internacionales, como la "Bienal de Venecia" de 1976, la "Bienal de Sâo Paulo" de 1979 y en varias ediciones de la "Documenta" de Kassel.
Joseph Beuys no se durmió en sus laureles; su espíritu inquieto lo impulsó a fundar el Partido Alemán de los Estudiantes, así inició su actividad política, llamada por él “escultura social”. La política no era más que una faceta de sus prácticas artísticas: “Mi concepto de arte en realidad es tal que, por así decirlo, abarca todo el ámbito político. Su objetivo es que el ser humano determine las cosas del mundo, se determine a sí mismo, evidentemente, esta idea incluye también la ciencia, se trata de algo absolutamente interdisciplinario, se trata de que arte y ciencia, en su conjunto, se practiquen en primer lugar en el proceso de formación, en todo el ámbito educativo”.

martes, 28 de septiembre de 2010

Hay siempre un vaso de mar para un hombre navegar

En días pasados abrió sus puertas al público la 29 Bienal de Sao Paulo en el Pabellón de Exposiciones Ciccillo Matarazzo, en el Parque de Ibirapuera, bajo el título Há sempre um copo de mar para um homem navegar,  inspirado en un verso del poeta Jorge de Lima (1895 - 1953) de su obra Invenção de Orfeu (1952). Con obras de 160 artistas de diversas nacionalidades, la 29ª Bienal se lleva a cabo bajo la dirección curatorial de Moacir dos Anjos y Agnaldo Farias, junto a un equipo de curadores internacionales asistentes: Fernando Alvim, Rina Carvajal, Yuko Hasegawa, Sarat Maharaj, Chus Martínez.
El concepto de la Bienal de Sao Paulo de este año está basado en la noción de que es imposible separar el arte de la política. El arte, a través de sus propios medios, es "capaz de bloquear las coordenadas sensoriales a través de las que entendemos y habitamos el mundo, introduciendo temas y respuestas que no cabían previamente, modificando y ampliándolo." El arte es, entonces, un área de conocimiento que nos podría enseñar algo del mundo y podría cambiar la forma en la que lo vemos.
De tal manera que el título "Hay siempre un vaso de mar para un hombre navegar" permite visualizar las intenciones de los curadores, reafirmando la dimensión utópica del arte. Según ellos: "Es en el 'vaso de agua' –o en este casi infinito en el que los artistas insisten en producir sus obras– donde de hecho surge la fuerza para seguir, pese a todo." Y, como sigue diciendo el autor del poema Jorge de Lima, se halla "la fuerza de seguir navegando incluso sin barcos / incluso sin olas ni arena."
Los curadores Moacir dos Anjos y Agnaldo Farias han destacado la importancia de estrechar los lazos con América Latina y también con África. Fue demasiado el tiempo en que Brasil estuvo mirando sólo hacia Europa y América del Norte, ya es hora de intensificar el diálogo con Argentina, Chile, Perú, Venezuela, México y otros países. Ya que la Bienal de Sao Paulo ha sido siempre un evento destacado para América del Sur, atrayendo muchos vistantes de los países vecinos, por lo tanto debería mostrarse mucho más de su producción artística en la Bienal.
En lugar de las "salas históricas" que fueron importantes y necesarias en tiempos en los que no venían muchas muestras monográficas o panorámicas a los museos del Brasil, habrá "obras referenciales de artistas brasileños, argentinos, chilenos, uruguayos, venezolanos y colombianos, reunidas con la intención de aclarar correspondencias con nuestros vecinos, además de una presentación sintética de cómo la temática política atraviesa Latinoamérica."
En esta ocasión, la Bienal de Sao Paulo desplegará seis núcleos temáticos relacionados con el pensamiento político y la acción artística en áreas curatoriales integradas. Cada uno de ellos ordenará agrupamientos conceptuales en el espacio, ambientados por un proyecto artístico desarrollado para la interacción con el público a través de un programa de eventos correlacionados. Estos proyectos pueden ocupar un área máxima de 120 m2 y son denominados terreiros. En Brasil, se llama terreiros a espacios como plazas, terrazas, templos y patios, áreas al aire libre o cerradas, en las que la gente se reúne a bailar, pelear, jugar y hacer música, llorar, hablar o ejecutar los rituales de la religiosidad híbrida del país.  
Además de servir como lugares de descanso y reflexión, serán utilizados para variadas actividades, como charlas, proyecciones de cine y video, performances y conferencias. Las discusiones que guían y por lo tanto denominan el marco conceptual de cada uno de estos terreiros son: La piel de lo invisible. Dicho, no dicho, interdicto. Soy la calle. Memoria y olvido. Lejos..., justo aquí. El otro, el mismo.
Es bueno anotar que el proyecto curatorial no se agota con la presentación articulada de un grupo de obras de arte, si bien esto es claramente su intención y objetivo principal. La 29a Bienal de San Pablo ya ha comenzado a extenderse en diversas áreas, a través de un programa educacional, actividades discursivas, residencias artísticas y su sitio web, proponiendo un proyecto multifacético en el que el arte es un medio para conocer y cambiar el mundo de manera única.
En otras ÚLTIMAS NOTICIAS DEL ARTE ACTUAL, reseñaré las obras más interesantes de esta Bienal. Por ahora los invito a navegar en su página Web, que tiene un muy buen diseño y amplia información.