lunes, 16 de mayo de 2011

Marta Minujin. Torre de Babel, 2011


Marta Minujin (Buenos Aires, 1943). 
Torre de Babel
2011
 Instalación, 30.000 libros 









Torre de Babel es una instalación con forma de torre en espiral de 82 pies (25 metros) creada por la artista argentina Marta Minujin.  Se elaboró con 30 mil libros en decenas de idiomas, donado por los lectores, las bibliotecas y las embajadas de más de 50 países. Subiendo sus siete pisos de andamios metálicos, los visitantes escucharán música compuesta por Minujin y su voz repitiendo  la palabra "libro“ en decenas de idiomas.


En las paredes, los libros para niños del Japón se empaquetan junto a los cuentos de aventura de la Patagonia o una traducción de la épica argentina del  poema gaucho Martín Fierro. Esta instalación se realizó en el marco de la denominación de Buenos Aires como la Capital Mundial del Libro 2011 por la Organización de las Naciones Unidas, la Ciencia y la Cultura Cultura (UNESCO).  Cuando la exposición termine se les obsequian los libros a los amantes de la literatura. 


viernes, 22 de abril de 2011

Desencuentros: Arte y religión


Qué coincidencia! Por estos días cuando en Occidente se celebra mayoritariamente la Semana Santa, en dos culturas diferentes del planeta se censuran dos obras de arte por intolerancia religiosa. Se trata de la instalación Maportaliche / It has no importance del artista argelino Mustapha Benfodil, presentada en la 10ª edición de la Bienal de Sharjah, y la fotografía Piss Christ  del norteamericano  Andrés Serrano, violentada en el Museo de Arte Moderno de Avignon.
La obra de Mustapha Benfodil, formada por 23 maniquíes sin cabezas con camisetas de futbolistas con frases del autor, también grafiteadas en los muros, fue retirada por “obscena” y “blasfema” de la La Bienal de Sharjah y, además, el jeque Sultán Bin Muhammad al Qasimi destituyó al director del certamen de manera fulminante.
Los textos aludidos pertenecen a El soliloquio de Cherifa, relato en primera persona de la víctima de una violación perpetrada por islamistas radicales que utilizaron las escrituras sagradas para justificar el crimen. "Este texto, que algunos consideran blasfemo y obsceno, se basa en decenas de historias reales. Si resulta chocante es porque la violación es algo atroz. Yo me refiero a un dios falócrata, bárbaro y liberticida, el dios de los Grupos Islámicos Armados, de los barbas áridas que han diezmado mi pueblo con la ayuda de los aparatos de seguridad argelinos, un dios que no tiene nada que ver con mi Alá", se justifica Benfodil en Facebook.
De otro lado, el pasado Domingo de Ramos cuatro integrantes de un grupo religioso de derecha arremetieron a martillazos contra la obra “Piss Chrsit”, que consiste en una fotografía de un crucifijo sumergido en un recipiente de cristal lleno de orina y sangre. La fotografía realizada en 1987,  había sido objeto de críticas en las últimas semanas por movimientos religiosos, lo que desembocó en una manifestación católica en donde un millar de personas se reunieron para denunciar el carácter "blasfemo" de la obra.
El curador encargado de la muestra en Francia denunció que recibió amenazas de los extremistas que organizaron la marcha. El grupo Civitas, que busca la re cristianización de Francia, lanzó una petición por Internet para boicotear la obra. Además, el arzobispo de Vaucluse declaró que la obra era “basura que debía ser retirada de las galerías de arte”. Estas manifestaciones recuerdan cuando Serrano tuvo que enfrentarse a grupos de derecha norteamericanos que, alentados por el partido Republicano de la era de Reagan, se manifestaron en contra de sus fotografías.
Saliendo al paso de las críticas, Andrés Serrano comentó al diario “Libération”: "Soy cristiano. Es más, soy un artista cristiano". Marcado por la educación católica que recibió de su familia, hondureña y caribeña, asegura que le gustaría "trabajar en el Vaticano, realizar una gran obra religiosa en Roma, en las iglesias de la ciudad del pontífice". "Me gustaría que la Santa Sede comprenda que soy un artista profund­­amente cristiano de mi tiempo", explica Serrano, quien asegura que no es un artista blasfemo ni tiene "ninguna simpatía por la blasfemia".
Sobre la obra que tiene un título “descriptivo" dice: "Si una obra se convierte en algo demasiado legible, no es arte, es propaganda. Tomé un crucifijo porque es un objeto banal al que no le prestamos atención. Apelo a la sangre, la orina o las lágrimas, porque provocan reacciones. También es un modo de recordar a todo el mundo el horror que pasó Cristo".
Este acto vandálico ocurre cuando en Francia se han exacerbado las discusiones en torno a las religiones y la agresión a unas obras en un museo francés suena como un retroceso en la visión de la libertad creadora de un artista por motivos religiosos.
El ministro francés de la cultura Frédéric Miterrand declaró: "Estoy consternado por el hecho de que se entre en un museo, se violente a los guardias y sean destruidas unas obras. Creo que cuando uno se siente agredido por una obra, hay que dirigirse a la justicia y será la justicia quien decida lo que procede. Hay un marco de libertad de creación y de expresión, dos principios fundamentales de la República. Así que todo acto de violencia, de destrucción, de intolerancia es inaceptable." 

viernes, 25 de marzo de 2011

Louise Bourgeois: el retorno de lo reprimido

Una importantísima  exposición titulada Louise Bourgeois: el retorno de lo reprimido estará abierta al público en la Fundación Proa de Buenos Aires hasta el 19 de junio. Es la primera vez que se presenta en Argentina un panorama completo a través de 86 obras -dibujos, objetos, pinturas, esculturas e instalaciones- de la artista franco-norteamericana Louise Bourgeois, nacida en París en 1911 y fallecida recientemente, a los 98 años, en Nueva York.
La muestra vincula la obra de la artista con algunos de los conceptos más importantes del psicoanálisis. En palabras del curador Philip Larratt-Smith, es el modo en el que la artista encuentra “equivalentes plásticos” de “estados psicológicos”: “Todas las obras han sido elegidas para destacar la persistente presencia del psicoanálisis como fuerza inspiradora y espacio de exploración en su vida y su obra”.
Temáticas como la histeria, el fantasma del padre, ecos de la infancia, género y representación fálica, lo fisiológico, la dimensión onírica y el inconsciente, imaginario autobiográfico, el ser madre y otros están presentes en la exhibición que abarca 60 años de producción artística, en un recorrido integral de una de las artistas más destacadas, inclasificables y notables del siglo XX.
Oscilantes, los trabajos de Louise Bourgeois no persiguen una geometría única ni se adaptan al realismo. Por el contrario, activan un vocabulario personal y persiguen una función emotiva: “Mi trabajo es ocuparme del dolor”, escribe la artista.
La monumental y emblemática araña Mamá (1999), instalada en la explanada de la Fundación,  encabeza la exhibición. Gigante en su amenaza y enorme en su protección, Proa ubica en el espacio público de Buenos Aires una obra capital de Louise Bourgeois, como anteriormente se pudo observar en Londres, Tokio y París.
Con Louise Bourgeois: el retorno de lo reprimido, Proa vuelve a ofrecer la oportunidad de conocer la obra de una de las artistas emblemáticas del siglo XX. Louise Bourgeois convivió con los movimientos artísticos de su tiempo, profundizó el pensamiento radical de la época y tuvo las inquietudes que tuvieron muchos artistas. Sin embargo, su legado es irreductible a la línea de desarrollo de las corrientes estéticas y las vanguardias artísticas, porque Louise Bourgeois construyó un mundo propio.
Puedes bajar aquí  el catálogo de la exposición y el texto del curador.

martes, 15 de marzo de 2011

Thomas Hirschhorn: El compromiso y la implicación personal

En la  The Power Plant Contemporary Art Gallery de Toronto se inauguró el pasado viernes una de las más grandes y envolventes instalaciones de Thomas Hirschhorn (Berna, 1957) titulada Das Auge (El ojo). Seleccionado para representar a su Suiza natal en la Bienal de Venecia 2011, Hirschhorn es conocido por sus obras de arte en expansión que utilizan materiales de uso cotidiano, imágenes encontradas en los medios de comunicación, mapas y apasionados textos de graffiti, para atraer al público a pensar en forma activa en la política y la filosofía. Hirschhorn siempre ha estado interesado en la estética política - consignas, pancartas, fotos provocadoras- y en mover a la gente a pensar y actuar críticamente sobre el mundo.
Extendiéndose más allá del espacio de la galería, hasta un altillo construido especialmente, la ambiciosa Das Auge (El ojo) se basa en la imagen de un ojo que sólo ve el color rojo. Improvisado con cientos de diferentes elementos escultóricos, imágenes y textos, toda la puesta en escena está dominada por la yuxtaposición de rojo y blanco: las banderas de Canadá, Suiza y otros países; las venas en un ojo, sangre en la nieve. El artista ha escrito: "Das Auge no ve todo - pero ve todo lo que es de color rojo. Das Auge sólo ve el color rojo. Por lo tanto, sólo puede mostrar el rojo, que sólo puede nombrar a rojo, y sólo puede "ser" rojo”. Potente y contundente.
Thomas Hirschhorn reside en París. Entre 1978 y 1983 se forma como artista en la Schule für Gestaltung de Zurich. Su obra está concebida en función del espacio al que esté destinada: el museo, en el caso de sus esculturas; o la calle, en el de sus “altares”, “quioscos” y “monumentos”. Las referencias a la moda, el arte, la política y la filosofía, se entrelazan en su trabajo de manera paradójica. El compromiso y la implicación personal son medulares para Hirschhorn, que los lleva al terreno artístico a través de homenajes a sus artistas y escritores favoritos del siglo XX, como los "altares" que coloca en lugares públicos y poco frecuentados, homenajes efímeros que dedica a Spinoza (Ámsterdam, 1999), Deleuze (Avignon, 2000) o Bataille (Kassel, 2002).
Es muy conocido el proyecto Musée Précaire Albinet, que entre mayo y junio de 2004 Hirschhorn dio vida en unos bloques de viviendas de Auversvilliers, en las afueras de París, donde él mismo vive y trabaja. Bajo su dirección, un grupo de vecinos construyó una estructura de espacios multivalentes en los que se presentó la obra de ocho artistas clave del siglo XX: Duchamp, Malevitch, Mondrian, Le Corbusier, Léger, Dalí, Warhol y Beuys. Durante ocho semanas, cada una de las cuales se dedica a uno de los artistas, los vecinos y personas de otros lugares conviven en torno a la idea comunitaria de arte, en medio de conferencias, talleres de escritura, debates, juegos y fiestas.
El museo es "precario", sin climatización, sin vigilancia, sin departamento pedagógico; y "efímero", solo dura ocho semanas. Pero estas insolvencias se convierten en un activo con la idea de que un museo puede no conservar, ni archivar, ni siquiera "dinamizar culturalmente" al barrio, sino que existe sólo como empresa colectiva subvencionada por la institución arte. No muestra arte. Ni siquiera está dedicado específicamente al arte, sino que quiere cimentar la capacidad de gestión de los vecinos. El arte sólo es un apetitoso cebo, aunque con una diferencia sustancial respecto a las prácticas de "caza cultural" que quieren poner el arte "al alcance del público": no se trata de cazar al espectador, sino desearle una buena digestión del pedazo de queso. Una seducción, casi una trampa, pero sin engaño.

sábado, 12 de marzo de 2011

La máscara africana: potencial de reinvención dinámica

Se inauguró el pasado martes en el Museo Metropolitano de New York la exposición Reconfiguración de un Icono africano: Odas a las Máscaras de artistas modernos y contemporáneos de tres continentes, que reflexiona sobre la pertinencia actual de las máscaras africanas como fuente de inspiración para los artistas de todas las culturas contemporáneas. Es bueno recordar que en los primeros años del siglo pasado, la máscara africana, sobre todo la del Congo francés, fue muy importante para Picasso en la creación del lenguaje cubista.
Con 19 objetos y una fotografía, esta muestra sorprende por inusitadas esculturas creadas por los artistas contemporáneos Romuald Hazoumé (n. 1962) y Calixte Dakpogan (n. 1958), ambos de la República de Benin, a partir de los bienes consumidos y desechados por la sociedad. Sus obras son, conscientemente, una irónica referencia a sí mismos, por el hecho de que la máscara es la forma de expresión africana más conocida en Occidente.
Los objetos artísticos de Hazoumé, que incluye Ear Splitting,  1999, (CCAA, The Pigozzi Collection, Ginebra), son creados a partir de los jerricanes o recipientes de plástico para transportar carburantes, que manipula y complementa con una variedad de materiales de desecho. Estos recipientes son utilizados por las comunidades pobres de su país en la obtención del agua para el consumo familiar. El artista concibe sus "máscaras jerricán" como un homenaje a la tradiciones de la máscara de África Occidental. También funcionan, con un toque de humor, como retratos de la sociedad contemporánea de Benin, así como para reflexionar sobre la relación entre África y Occidente.
Por su lado, Dakpogan se basa en varios elementos dispares como el metal de los carros abandonados, CDs, peines y latas de refresco, como en su obra Heviosso, 2007, (CAAC, The Pigozzi Collection, Ginebra).  Descendiente de herreros de Porto-Novo, crea ingeniosas composiciones escultóricas que reflexionan sobre la larga historia de intercambios costeros de Benin, que han definido su política e historia religiosa. Dakpogan reflexiona sobre esta situación a través de una síntesis de gran inventiva de elementos inesperados, invocando la importancia de la máscara en lo que se refiere a la expresión regional y su centralidad a la historia canónica del arte.
Reconfiguración de un Icono africano: Odas a las Máscaras de artistas modernos y contemporáneos de tres continentes también incluye exploraciones de artistas norteamericanos en una variedad de medios para demostrar aún más el potencial de reinvención dinámica y composición abierta de la seminal "máscara".
El público podrá admirar la icónica fotografía Noire et Blanche de Man Ray (1890-1976), así como obras recientes de los influyentes escultores Lynda Benglis (n. 1941) y Willie Cole (n. 1955). Desde hace mucho tiempo, los intereses de Benglis en la escultura africana han sido la fuente de inspiración para una serie de máscaras de cristal, que ahora muestra por primera vez. Cole rinde homenaje a los géneros clásicos de las máscaras africanas a través de conjuntos de materiales humildes procedentes de su propio entorno, que le permiten reflejar su apego espiritual a la cultura material de África.

lunes, 28 de febrero de 2011

El arte mexicano: exotismo o complejidad contemporánea

Por estos días se exhibe conjuntamente en dos museos del sur de California una exposición que pretende desestabilizar categorías tradicionales asociadas con México y con el arte mexicano. Casi siempre  cuando hablamos de arte mexicano surge ese concepto de  "mexicanidad" como una categoría fija y típica, que sólo se asimila a lo exótico, a lo Frida Kahlo y Diego Rivera.
Desafiando ese cliché, México: Expected/Unexpected es una exhibición de instalaciones, fotografías, videoartes, pinturas y otros medios tradicionales y contemporáneos de artistas mexicanos que se presenta conjuntamente en dos museos del sur de California: El Museo de Arte Latinoamericano (MOLAA) y el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego (MCASD).

Con más de 100 obras de la colección de Isabel y Agustín Coppel, México: Expected/Unexpected muestra desde fotografías de los destacados mexicanos Manuel Álvarez Bravo y Graciela Iturbide hasta obras de artistas conceptuales contemporáneos como Gabriel Orozco y Teresa Margolles.
Esta muestra es una invitación a explorar el arte mexicano contemporáneo en intenso diálogo con sus precursores históricos y con el contexto internacional en el que se inscribe.  Es así como la presentación de las obras se articula alrededor de dos grandes ejes: por un lado, la exposición ofrece una colección abierta a la dinámica global que alimenta al arte contemporáneo en el momento actual y, por otro, una colección vinculada a un grupo de artistas mexicanos contemporáneos.
La colección Isabel y Agustín Coppel cuenta con figuras clave de la escena del arte contemporáneo mexicano como Gabriel Orozco, Francis Alÿs, Carlos Amorales, Abraham Cruzvillegas, Damián Ortega y Melanie Smith, entre muchos otros. Partiendo de la obra de estos artistas la colección se expande diacrónicamente, en un esfuerzo para establecer las posibles influencias y antecedentes de la obra de estos artistas, en las prácticas de figuras como Gordon Matta Clark, John Baldessari, Lygia Clark, Ed Ruscha, Ana Mendieta y Helio Oiticica. También se despliega sincrónicamente ya que incorpora jóvenes artistas internacionales con una poética que parece similar a la de los mexicanos, como Maurizio Cattelan, Fischli y Weiss, Kendell Geers Tatiana Trouvé, Rivane Neuenschwander y Terence Koh.
México: Expected/Unexpected explora una posible definición del arte mexicano contemporáneo, con obras que intentan superar esa noción como una categoría estable. En un movimiento que se hace eco de lo que parece estar ocurriendo en otras áreas de la cultura mexicana como el cine y la literatura.
La exposición opera como una especie de espejo que proyecta una imagen del arte mexicano contemporáneo alejado de estereotipos, dinámico, inestable, rico, complejo, impredecible, donde la tradición y la innovación están en constante interacción. El resultado sorprende, por una imagen contemporánea que está ahí donde el espectador sólo esperaría la simpleza del cliché. 

jueves, 24 de febrero de 2011

Alfredo Jaar: Articular estética y política

Una sorprendente instalación, por su marcada intención de articular estética y política, está abierta al público en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), con sede en la Cartuja de Sevilla, España, hasta el próximo 15 de mayo. Se trata de la obra The Marx Lounge, del artista Alfredo Jaar (Santiago de Chile, 1956), que se constituye en un repaso al marxismo a través de su creador y de sus principales referentes.
Una gran mesa de 20 metros llena de 500 libros es la pieza central de la exposición, ubicada en un espacio cuyas paredes y suelo pintados de rojo aluden a las ideologías tratadas. Al ser una instalación participativa, los espectadores podrán hojear libros de Karl Marx (Treveris, Alemania, 1818 - Londres, 1883), así como obras de teóricos y filósofos como Slavoj Žižek, Stuart Hall, Jacques Rancière, Ernesto Laclau, Chantal Mouffe, Fredric Jameson, Pierre Bourdieu, Frantz Fanon y otros, que ofrecen nuevos modelos de pensamiento y son muestra de la extraordinaria cantidad de conocimiento generado en las últimas décadas. Según el artista, ha habido una verdadera revolución intelectual, pero hay una gran distancia entre ésta y el mundo real.
La muestra también puede interpretarse como una gran sala de lectura, donde Alfredo Jaar invita al público a sentarse a leer y reflexionar sobre la importancia y viabilidad del marxismo en el contexto contemporáneo y sobre las ideas políticas y filosóficas más importantes surgidas en los últimos tiempos. Ideas que pueden servirnos para comprender un poco mejor nuestro presente.
Alfredo Jaar es un afamado artista latinoamericano que en 1986 sorprendió en la Bienal de Venecia con su obra Gold in the Morning, sobre el trabajo de hombres al borde de la esclavitud en las minas del cráter dorado de Sierra Pelada en Brasil; también es muy recordada su obra Proyecto de Rwanda (1996) sobre el genocidio racial en esa nación africana y el silencio cómplice de muchos países y organizaciones internacionales. En septiembre del año pasado, llevó a la Bienal de Liverpool una colección de textos políticos, literarios o filosóficos en torno a Marx. Y esa es la base de la actual exposición, enriquecida por numerosos fondos en nuestro idioma procedentes de la librería Laie y por abundantes ejemplares de El capital y de El manifiesto comunista, cedidos por el coleccionista catalán Emili Gasch; entre ellos, la primera edición española de El capital, que data de 1931.
De su obra, el artista expresa que “es una de las maneras de pensar el mundo. Ahí está descrito lo que ha ocurrido y lo que va a ocurrir. Pero hay una brecha entre esta información y el mundo real. Ya nadie sabe lo que es el marxismo. El sentido original está completamente perdido. Esta propuesta cobrará sentido cuando alguien abra un libro y se siente a leerlo en uno de los sofás. El promedio que un espectador dedica a contemplar una obra de arte es de tres segundos. Muy poco para un artista que dedica a su trabajo una vida entera. Esta es una obra que invita a pararse. Que le grita al espectador ¡pare, pare!"
Este trabajo conceptual irá cambiando a medida que los espectadores lean libros como El hombre unidimensional de Herbert Marcuse, El planeta enfermo de Guy Debord o La dominación masculina, de Pierre Bourdieu y los devuelvan a la mesa, tal vez a una posición distinta, que irá fotografiando la cámara de Jaar, testigo de una obra conceptual basada en "la verdadera revolución intelectual como potencial no realizado hasta la fecha".
Y Alfredo Jaar puntualiza: "Tenemos la oportunidad de poner en cuestión que, cuando nunca ha habido dinero para invertir en programas de salud, de cultura y de educación, hay una crisis económica y, como por arte de magia, aparece el dinero para salvar a los bancos. Siempre hay dinero para salvar esta maquinaria económica que provocó el desastre".

jueves, 10 de febrero de 2011

Arte y Vida Artificial

El Concurso Internacional Arte y Vida Artificial entregará hoy, en el Auditorio de Fundación Telefónica en Madrid, los premios a los artistas ganadores de la 13ª versión, que fueron seleccionados en el pasado mes de diciembre.
Los tres principales galardones recayeron en:
Sonia Cillari por Sensitive to pleasure. (Primer Premio, 18.000 euros). La ítalo-holandesa presentó una provocadora performance interactiva en la que analizaba la frustración provocada por la desconexión existente entre su experiencia vital y su producción audiovisual. Cillari es una artista  audiovisual y arquitecta que reside en Ámsterdam, Holanda y trabaja en la creación de mecanismos sensoriales y perceptivos en distintos entornos inmersivos y magnificados.
Gilberto Esparza por Plantas Nómadas (Segundo Premio, 14.000 euros). El mejicano hizo uso en esta pieza de diversos elementos orgánicos y tecnológicos para crear una entidad biocibernética que lleva a cabo en sí misma procesos de limpieza y elaboración de nutrientes. La obra de este artista que la habíamos relacionado en este blog: http://arte-actual.blogspot.com/2010/03/la-obra-de-arte-viva-no-por-mucho.html
Julián Oliver por Psworld. (Tercer Premio, 8.000 euros). Visión incisiva y elegancia formal caracterizan esta obra, en la que lo virtual se percibe como una representación de lo real para provocar en el espectador un sentimiento de ansiedad en torno a la concepción de su entorno. Se sirve para ello de la tecnología de un comando ps y de la herramienta Unix.
Dos colombianos fueron seleccionados en la modalidad de incentivos de producción: Alejandro Duque con TRUeQUE (7.000 €) y Andrés E. Burbano Valdés con New Dunites (5.000 €). Otros ganadores son María Teresa dos Santos Cardoso (Portugal) con Luz (10.000 €); Bruno Vianna (Brasil) con Liquid Satellite Garden (6.000 €); Ezequiel Fernández Lasnier (Argentina) con PROYECTO KOI (5.000 €); Sergio Soares Ferreira (Portugal) con Among (3.000 €), y Féliz Luque Sánchez (España) con Chapter II: Understanding Modularity (4.000 €).
La Fundación Telefónica mostrará en su stand de ARCOmadrid, entre el 16 y el 20 de febrero, las obras galardonadas, que fueron seleccionadas por un jurado constituido por José Carlos Mariátegui (Perú), Mónica Bello Bugallo (España), Nell Tenhaaf (Canadá), Rodrigo Alonso (Argentina), Simon Penny (EE.UU/Australia), Zhang Ga (EE.UU/China) y Francisco Serrano, Director General de Fundación Telefónica.
Mira el video de la obra de Sonia Cillari:


martes, 8 de febrero de 2011

Felix Gonzalez-Torres: Inestabilidad y potencialidad para el cambio

Una gran retrospectiva del artista cubano Felix Gonzalez-Torres (1957-1996) se exhibe en el El MMK Museum für Moderne Kunst de Frankfurt. Incluyendo cuadros rara vez vistos y conocidos, esculturas, obras fotográficas y proyectos públicos, esta gran exposición titulada  Felix Gonzalez-Torres. Specific Objects without Specific Form refleja el alcance total de la carrera corta pero prolífica de este excepcional artista. 
Nacido en Cuba, González-Torres se instaló en Nueva York a finales de 1970, donde estudió arte y comenzó su práctica como artista antes de su muerte prematura, a la edad de treinta y ocho años, debido a las complicaciones relacionadas con el SIDA. 
Participó en trabajos colectivos de arte con el Group Material en la década de 1980. Fue un activista social comprometido y, en un tiempo relativamente corto, desarrolló una profunda influencia de los trabajos en relación crítica con arte conceptual y el minimalismo, mezclando la crítica política, el impacto emocional y su interés fundamental en las formas, concretadas por una amplia gama de medios artísticos, que incluyó dibujos, esculturas y carteles públicos.
Hoy, su obra se considera innovadora e influyente para las generaciones posteriores de artistas. Como punto de partida para sus creaciones utilizó a menudo objetos de la vida cotidiana, tales como relojes, espejos y lámparas.
Sus trabajos más conocidos incluyen grandes cantidades de dulces y pilas de papel amontonadas de los que se sirven los visitantes. Con estas obras minimalistas y con sus guirnaldas de bombillas de luz, González-Torres exploró la relación entre el tiempo del arte y la existencia humana. 
El sentido de estas obras de arte se basan, al igual que en gran parte de lo que hizo, en una inestabilidad y potencial para el cambio de conceptos. El resultado es un cuerpo de trabajo profundamente humano, íntimo y también frágil, ya que tiende a desestabilizar las certezas aparentemente inquebrantables: la obra de arte es estática e inmanente, el autor es el que termina la obra o una exposición es un lugar para mirar, pero donde no se puede tocar.