martes, 20 de abril de 2010

¿Esculturas suicidas?


La policía de Nueva York ha recibido en las últimas semanas decenas de llamadas de ciudadanos preocupados por haber visto personas en las azoteas de varios edificios, inmóviles, mirando hacia abajo y aparentemente intentando saltar al vacío.
Lo que verdaderamente ocurre es que el escultor británico Antony Gormley instaló 31 esculturas de tamaño natural realizadas en hierro y fibra de vidrio en calles, aceras y  tejados de los edificios que rodean Madison Square Park, como parte de una exposición al aire libre titulada Event Horizon, que comenzó el pasado 26 de marzo.
Aunque la policía había alertado previamente de la exposición a los residentes de la zona para que no confundieran a las figuras con personas en peligro, un desgraciado incidente ha contribuido a crear más confusión, ya que el pasado miércoles un estudiante de la Universidad de Yale saltó desde el Empire State Building, uno de los lugares en los que se encuentra instalada una figura.
Antony Gormley, nacido en Inglaterra en 1950, es un reconocido escultor que centra su obra en el cuerpo humano como sujeto, objeto y lugar. Al tomar el cuerpo como punto de partida, sus esculturas exploran los modos en los que nos orientamos espacialmente: cómo reaccionamos cuando nos desorientamos, cómo nos relacionamos con la arquitectura y con el entorno construido.
“Mi intención –dice el artista– es obtener las esculturas tan cerca del borde de los edificios como sea posible.  El campo de la instalación no debe tener límites de definición. La mirada es el principio dinámico de la obra; la idea de buscar y encontrar, o buscando y buscando y, en el proceso tal vez, volvemos a evaluar la propia posición que tenemos en el mundo”.
Event Horizon se desprende originalmente de la exposición Luz de Ciegos que se realizó en Londres en 2007.  Las esculturas fueron instaladas en puentes, tejados y calles a lo largo de la ribera sur del río Támesis de Londres.  En esta versión para Nueva York, Antony Gormley ha adaptado este interesante proyecto al horizonte único e impresionante de Manhattan.
Entre sus trabajos más conocidos se encuentra Angel of the North, una gigantesca escultura pública situada en una colina en Gateshead (Inglaterra) que representa un ángel hecho en acero, con una altura de veinte metros y cuyas alas miden cincuenta y cuatro metros de envergadura.

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